El núcleo: pelo de unicornio lunar
El unicornio lunar es el más esquivo de su especie. Solo se deja ver en los claros del bosque durante las noches de luna llena, y nunca se acerca a nadie. Lo único que deja tras de sí son algunos pelos plateados enganchados en las zarzas, que hay que recoger antes del amanecer: con la primera luz del día pierden su brillo y se convierten en simples hebras blancas.
Este núcleo potencia los encantamientos protectores y la magia curativa, y tiene una propiedad que lo hace especial: rechaza la oscuridad. Una varita con pelo de unicornio lunar se vuelve pesada y torpe en manos de quien intenta usarla para hacer daño, como si se negara a colaborar.
Madera y talla
La Luna Celestial se talla a mano en madera maciza de tono claro, elegida por su fibra recta. Después se protege con un barniz delicado que le da un suave tono marrón claro, parecido a la luz del amanecer reflejada en la piedra. Su estructura es rígida, lo que transmite una sensación de control preciso y la hace ideal para hechizos que piden exactitud.
Con 38,5 cm, es una de las varitas más largas del taller. Su peso está equilibrado hacia la empuñadura, de modo que la punta se mueve con ligereza aunque la pieza tenga presencia.
Para quién es la Luna Celestial
Esta varita se entiende bien con quienes miran más allá de lo evidente: personas curiosas, soñadoras y algo distraídas a ojos de los demás, que encuentran belleza donde otros solo ven rareza. También con quienes cuidan de otros, por oficio o por carácter.
Es una buena primera varita para un despierto que empieza, y un regalo especial para alguien que necesita sentirse protegido.