Empieza por tu carácter
La forma más fiable de elegir es mirarte a ti. Si eres de los que se lanzan sin pensarlo y defienden lo suyo con fuego, Ardora te estará esperando. Si necesitas silencio para pensar y te gusta hacer las cosas con método, Boreal es tu varita. Si cuidas de los demás sin hacer ruido, mira a Basajaun; si eres de carácter decidido y no temes los cambios, a Sugaar.
Las personas soñadoras e intuitivas suelen entenderse con Nébula, que mira al cielo. Los noctámbulos y creativos encuentran su sitio con Nocturna, y quienes viven cerca del agua o de los viajes, con Ibai. Si empiezas algo nuevo, Chispa es tu compañera, y si buscas la pieza más trabajada del taller, Áurea.
Piensa en la magia que te atrae
Otra forma de elegir es preguntarte qué te gustaría hacer con ella, siempre dentro del relato de cada linaje. Para proteger, Basajaun. Para los cambios y la transformación, Sugaar. Para leer señales y encontrar el camino, Nébula. Para la calma y el estudio, Boreal. Para los recuerdos y los viajes, Ibai. Y si lo que te atrae es crear, Áurea es la pieza que mejor responde a los encantamientos complejos.
En la guía de Maderas y núcleos tienes la afinidad de cada linaje explicada con más detalle.
Fíjate en el tamaño y el peso
La longitud también cuenta. Las varitas más cortas, como Chispa (27 cm), Ardora (31 cm) o Áurea (32 cm), son muy cómodas en manos pequeñas y fáciles de llevar encima. Las intermedias, como Nébula (33 cm) o Boreal (34 cm), son las más equilibradas. Las más largas, como Basajaun (38 cm), Ibai (38,5 cm), Nocturna (39,5 cm) o Sugaar (43 cm), tienen una presencia que luce especialmente en una vitrina o en una estantería.
Si es tu primera varita
Si nunca has tenido una varita, te recomendamos empezar por una pieza sencilla y manejable. Chispa está pensada precisamente para los comienzos, y Ardora y Nébula, por su tamaño, también son muy cómodas para empezar. Las piezas más grandes y trabajadas, como Sugaar, Áurea o Nocturna, suelen disfrutarse más cuando ya se tiene cierta afición por las varitas.
Si es un regalo
Elegir una varita para otra persona es un gesto muy especial, porque obliga a pensar en cómo es. Piensa en un momento que la defina: cómo reacciona ante un problema, dónde se siente a gusto, qué la hace reír. Con eso, las pistas de esta página te llevarán casi siempre a la varita adecuada.
Hay varitas que encajan muy bien con ocasiones concretas: Chispa para una graduación o un primer trabajo, Ibai para alguien que se marcha lejos, Ardora para quien empieza una etapa con fuerza y Boreal para quien atraviesa una temporada agitada. Recuerda que todas llegan en su estuche, envueltas en papel kraft y lacradas, así que están listas para regalar.
Si todavía dudas
Escríbenos y cuéntanos un poco sobre ti o sobre la persona a la que quieres regalar la varita. El Varitero te contestará personalmente con su recomendación.