El núcleo: lágrima de hielo eterno
En lo más alto de los glaciares del norte hay hielo que lleva miles de años sin fundirse. Los despiertos de aquellas tierras cuentan que, en las noches más frías, ese hielo llora: deja caer gotas diminutas que se congelan al instante y nunca vuelven a derretirse, ni siquiera junto al fuego.
Una de esas lágrimas es el núcleo de Boreal, y la pieza transparente del pomo es su reflejo. Aporta a la varita una calma profunda y una gran precisión, y potencia todo lo que requiere concentración: el estudio, la meditación y los encantamientos que hay que mantener durante mucho tiempo sin perder el hilo.
La madera del relato y la talla
En la tradición de la Forja, Boreal pertenece al abedul, el árbol de corteza blanca que crece en los bosques más fríos de Europa.
En el taller, Boreal se ha tallado a mano en madera maciza torneada. Desde la punta, una espiral profunda recorre el cuerpo, con los surcos teñidos en un tono oscuro que resalta cada giro. La espiral desemboca en unos gajos tallados y da paso a una empuñadura lisa y clara, que se estrecha en el centro para acomodar la mano. El pomo, rematado con más gajos tallados, lleva incrustada una pieza de acrílico transparente. Todo se protege con barniz brillante.
Para quién es Boreal
Boreal se entiende con personas reflexivas, metódicas y serenas, que piensan antes de hablar y prefieren el silencio al ruido. Es la varita de quien estudia, escribe, investiga o necesita mantener la cabeza fría en momentos de presión.
También es un buen regalo para alguien que atraviesa una etapa agitada y necesita encontrar un poco de calma.